MUCHAS TEORÍAS, UN SOLO TRICOLOR
Existen muchas versiones y leyendas que intentan explicar por qué Francisco Miranda en 1806 escogió los colores amarillo, azul y rojo para este emblema. La primera y más famosa interpretación sobre su disposición cromática, se atribuye a Francisco Antonio Zea en el Congreso de Angostura en 1819.
"Nuestro pabellón nacional, símbolo de las libertades públicas, de la América redimida, debe tener tres franjas de distintos colores: sea la primera amarilla, para significar a los pueblos que queremos y amamos la federación; la segunda azul, color de los mares, para demostrar a los déspotas de España, que nos separa de su yugo ominoso la inmensidad del océano, y la tercera roja, con el fin de hacerles entender a los tiranos que antes de aceptar la esclavitud que nos han impuesto por tres siglos, queremos ahogarlos en nuestra propia sangre, jurándoles guerra a muerte en nombre de la humanidad".
Algunos creen, en cambio, que los colores amarillo y rojo fueron tomados de la bandera española y que se introdujo el azul para significar la distancia, el mar, que nos separa de la ‘Madre Patria’. Otros historiadores están de acuerdo en que el origen más probable es el español, pero no por lo anterior, sino porque en el escudo de armas que España le dio a Cristóbal Colón, los fondos de los cuarteles (las cuatro mitades en que se divide el escudo), correspondían exactamente al tricolor mirandino. También hay quienes afirman que Miranda adoptó estos colores como prueba de gratitud a la emperatriz Catalina de Rusia; el amarillo para simbolizar el color de sus cabellos; el azul, el de sus ojos; y el rojo, el de sus labios.
Entre todas la explicaciones y conjeturas, tal vez la más simples resulte siendo la más hermosa; nuestro tricolor patrio reproduce los colores que predominan en el arco iris.
AMARILLO
El color de la luz solar, del mediodía y del oro está cargado de una simbología contradictoria, pues representa tanto la búsqueda del optimismo y la sabiduría como el enojo, la mentira y la envidia...
Goethe describía al color en general como “un símbolo de lo que sucede en nuestra alma”, y al amarillo en particular como “alegre y tiernamente activo”. Por su parte, Kandinsky decía que “representa la locura violenta, lo insoportable”...
Aún cuando simpatizantes y detractores llevan siglos defendiendo sus posiciones, sobre el amarillo parece no haberse escrito la última palabra. No en vano la temporada pasada el amarillo mimosa (una tonalidad con acentos rojizos) iluminó vitrinas y colecciones con su cálido matiz.
“Desde pequeñas hemos puesto un gran sol amarillo coronando nuestros dibujos. De adultas, como ese gran sol, buscamos el amarillo para animarnos la vida con su presencia”.
Eva Heller. Socióloga, psicóloga y profesora de Teoría de la Comunicación y Psicología de los colores.
AZUL
Su significado más importante está en los símbolos, en los sentimientos que a él asociamos... El azul es el color de todas las buenas cualidades que se acreditan con el tiempo, de los buenos sentimientos que no están dominados por la simple pasión, sino que se basan en la comprensión.
No hay ningún sentimiento negativo en el que domine el azul, su sola mención evoca armonía, simpatía y amistad. Es el color del cielo y el mar por lo que se asocia con facilidad a la serenidad y la paz. De ahí que no sea extraño que sea considerado el rey indiscutible de la paleta cromática, con un índice de preferencia superior al 40%.
Cuando asociamos sentimientos a colores, pensamos en contextos mucho más amplios. El cielo es azul, y por eso es el azul el color divino, el color de lo eterno.
ROJO
El deseo, el amor y el peligro están relacionados entre sí por la fuerza del color que los une. El rojo es el primer color al que el hombre le puso un nombre, la denominación cromática más antigua del mundo...
Su simbolismo está determinado por dos experiencias elementales: el fuego es rojo y también lo es la sangre. Fuego y sangre tienen en todas las culturas un significado existencial. El más vigoroso de los colores se usa para representar todas las pasiones, buenas y malas; es el color del corazón y del espíritu, de ahí que los corazones se pintan rojos porque los enamorados piensan que toda su sangre se concentra él.
El rojo es símbolo de una actitud optimista ante la vida; por eso lucirlo en un total look o a través de complementos, es una clara señal de que eres dinámica, apasionada y muy segura a la hora de dar un paso adelante.
Fuente: Portal Presidencia de la República y Colombia es Pasión.
