Recuerdos entrañables y objetos olvidados se encuentran en un caótico día de mudanza... En un juego evocador y nostálgico, la moda nos transporta a los dulces días de la infancia, esos en los que mezclábamos sin temor colores, prendas y estampados. Tiempos pasados en los que la sutileza ingenua del ojalillo poblaba nuestras prendas y la delicadeza artesanal de los bordados daba forma a nuestros sueños.

En este Día de la Madre, El Tesoro Magazine hace un viaje ensoñador por las pequeñas cosas que son la esencia del universo femenino.
Pequeñas cosas
 

NOSTALGIA LIBERTY

¿Quién le iba a decir a Arthur Lasenby Liberty cuando en 1875 fundó la tienda de muebles y decoración Liberty & Co. que su estilo romántico y campestre seguiría vigente en pleno siglo XXI? Tal vez algo se podía imaginar puesto que su marca rápidamente ganó popularidad. Pero el verdadero boom del estampado Liberty  fue en los 70, cuando Cacharel lo utilizó como insignia de su estilo, así como la inglesa Laura Ashley, quien lo utilizó en vaporosos y largos vestidos de indudable estilo hippie.

En las dos décadas siguientes el Liberty vivió momentos menos dulces, pues no había sitio para su romanticismo en las looks fuertes de los 80 o los minimalistas de los 90. Hoy, cuando el eclecticismo es el rey, los dulces y diminutos estampados florales de la firma inglesa han vuelto a ganar protagonismo.

MARINERO EN TIERRA

La influencia ‘marinera’ siempre nos ha puesto a soñar con un océano de posibilidades... Los mini shorts con tapa de botonadura (de clara influencia mediterránea), son el punto de partida para un estilismo en el que los encantadores recogidos del nido de abeja y los ruches, logran un efecto delicado y ensoñador.

ARTE MANUAL

Los bordados y los enresortados logran un efecto ingenuo, pleno de detalles y romanticismo.

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