Formas mínimas y suaves volúmenes se visten de fiesta… Acompañados de protagónicos tocados de marcada inspiración geométrica y esculturales plataformas, esta atrevida y, a la vez, minimalista combinación, logra un look que comprueba la increíble potencia de lo simple.
CLAVES DE PERFECCIÓN
El cuerpo es la primera forma de expresión. Al elegir prendas de simplicidad contundente, es importante tener en cuenta que pocos (o ningún) accesorio están presentes para ‘respaldarnos’. De ahí que la piel (del pecho, brazos y piernas) se convierta en el mejor complemento. Hidratarla, maquillarla, darle brillos… es un requisito que no admite discusión.
FASHION art
Vestirse es un arte en el cual la belleza a veces es la intensión primera, y en otras ocasiones, sólo un feliz resultado. Las prendas entendidas como piezas esculturales no tiene porque ser desde el principio enmarcadas en la categoría de lo típicamente bello. En muchos casos, esos vestidos pensados con intención de artista y maestro escultor, son visualmente insólitos pero esencialmente hipnóticos. La postura, la actitud, el riesgo en las mezclas y el espíritu de quien los lleva; es lo que les da vida y forma.
SIMPLE ATREVIMIENTO
Se necesita una dosis extra de osadía y un cuerpo capaz de respaldar cualquier riesgo para apuntarse a la tendencia de los minivestidos de geometrías marcadas. Quien los sepa llevar, brillará con luz propia, emanando el magnético encanto de quien se siente absolutamente cómodo dentro de su propia piel.
