Para aquellas que tenemos una agenda saturada de compromisos, reuniones y fechas límite; los lunes suelen ser lentos y aburridos, los martes llegan con su implacable regla general: el caos; los miércoles sugieren una tregua de mitad de semana que lleva con certeza a un jueves que se prolonga en esa, a veces, tediosa pero siempre necesaria clave de cóctel. Para, unas horas después aterriza en el anhelado viernes, que por más deseado no asegura una tregua.
Esa es la realidad del lunes a viernes... La implacable semana laboral con sus mil cosas por hacer.
Por fortuna, la moda llega cada mañana a rescatarnos, o quizás no, pero si nos inspira, nos hace jugar, nos deja fantasear con todas las mujeres que podemos ser. Ella, cumpliendo cabalmente con su función ensoñadora es capaz de vestirnos de poder, relajarnos en los días atestados de obligaciones, y cubrirnos como una especie de blindaje bello y sutil que da seguridad.
Exploramos las tendencias y pensamos en cada uno de esos cinco días. Hicimos un ejercicio que mucho tiene de imaginación, para revelarte las mejores claves de estilo y sobre todo para mostrarte que cada día puede ser estilísticamente emocionante.
NUEVAMENTE LUNES
No tienes porque empezar la semana con síndrome de depresión "post weekend", es más, utiliza este día para inyectarle a tu vida una sensación de poder y glamour. Juega con la prenda femenina por excelencia: el vestido, pero sácalo de su contexto de "niña dulce". Para lograrlo prueba con los leggins, pieza clave en el guardarropa de la mujer contemporánea, y elévate en las alturas de tus imponente zapatos de tacón.
¿No quieres confiar tu suerte a este clima impredecible?. Cúbrete con un saco asimétrico que te permite jugar con la seguridad del cardigan clásico y todas las ventajas estilísticas de una prenda que algo tiene de bufanda y algo de chal.
MISIÓN MARTES
Dedicado a Marte, dios de la guerra, este día implica algo de lucha y mucho de valentía. Lástima que aunque debamos actuar como todas unas super heroínas, no sea correcto recurrir a una capa. Pero métete en la comodidad y seguridad de una chaqueta. Sus líneas limpias, sus formas estructuradas y esa simple elegancia que siempre emana; son razones más que suficientes para sentirte perfecta.
MIÉRCOLES NEUTRAL
¿Vas o vienes?... Es un alivio sentirse a medio camino, por lo menos en lo que a la semanal laboral se refiere. Para esos días intermedios opta por la seguridad de ciertas prendas y colores… Juega con caquis, crudos y blancos; dales un toque formal aún en telas que parecen informales como el algodón y el dril. Apuesta sin miedo a las prendas básicas, una camisa blanca puede ser impactante y supremamente sexy si eliges correctamente; opta por una versión de voluminosas mangas tipo pirata; son un anuncio de lo que viene: el ‘dress for success’ al más puro estilo de los ochenta. Sino te animas con algo ‘tan arriesgado’, abrígate con ese aire de misterio y sutil sensualidad; sólo posible con un trench.
JUEVES SOCIAL
Los días que se prolongan te hacen dudar. ¿Cómo sentirse cómoda todo el día y estar preparada para la noche?. No por qué complicarse, la simplicidad es la mayor forma de elegancia. Déjate seducir por el tejido de punto. Tal vez, en otro época fue sinónimo de informalidad extrema pero hoy, gracias a sus múltiples versiones (desde chalecos y cardigans con falsos en puños y cuellos hasta vestidos) ha adquirido un nuevo estatus, el de la sofisticación.
POR FIN, VIERNES!
Si puedes darte el gusto de ir a la oficina con tus amados jeans, no lo dudes. Aunque son temidos en el mundo corporativo porque ‘informalizan’ hasta niveles indeseables, ese nunca –jamás- puede ser tu pecado. Una verdadera amante de la moda reconoce el poder extremo de unos jeans; tan versátiles, sí, pero sobre todo, tan contradictorios. Aprovecha esta última característica y demuestra que si bien son los reyes del casual, pueden verse sofisticados en grado sumo. Elige diseños oscuros, rectos, casi clásicos; y haz de los complementos tus aliados para un estilo trés sophistiqué. Una cartera protagónica, zapatos altos y unos cuantos brazaletes son suficiente para llevarlos a las alturas.
